Una pequeña finca en Polonia descubrió que el futuro también puede cultivarse
En el sur de Polonia, una familia agricultora transformó una finca con más de cien años de historia en un lugar donde conviven la producción agrícola, la educación, el bienestar animal, la innovación, la ciencia y la transferencia de conocimiento. Hoy comparte esa experiencia con Costa Rica.

Este reportaje fue elaborado por Tiquicia Conecta, un medio digital de Costa Rica dedicado a construir puentes de cooperación e intercambio de experiencias entre Costa Rica, Polonia, España y el resto de Europa, con énfasis en la agricultura, el desarrollo rural, el turismo, la innovación, el patrimonio cultural y el fortalecimiento de las comunidades.
En el sur de Polonia, una familia encontró esa respuesta sin abandonar la agricultura, sin renunciar a su identidad y sin dejar de hacer aquello que, durante generaciones, ha sido el fundamento de su vida.
¿Cómo puede una pequeña finca familiar crear nuevas oportunidades sin dejar de producir alimentos?
Esa es una pregunta que hoy podrían hacerse miles de familias agricultoras en Costa Rica.
En el sur de Polonia, una familia decidió encontrar la respuesta sin abandonar la agricultura, sin renunciar a su identidad y sin dejar de hacer aquello que, durante generaciones, ha sido el fundamento de su vida.
El resultado es Kudłaty Zakątek, una finca familiar ubicada en Żory, en la región de Alta Silesia, que demuestra que la agricultura del futuro también puede construirse desde pequeñas explotaciones, cuando la tradición y la innovación deciden caminar juntas.
Más de cien años de historia con la mirada puesta en el futuro

Los prados de Kudłaty Zakątek, en el sur de Polonia, reflejan una finca donde más de un siglo de tradición agrícola convive hoy con la innovación, la educación y el desarrollo rural.
Kudłaty Zakątek es una finca familiar con más de un siglo de historia. Sin embargo, la etapa que hoy despierta interés tanto en Polonia como fuera de sus fronteras comenzó hace nueve años, cuando Marta Maciejewska-Lennert, formada como técnica veterinaria y Jarosław Lennert, ingeniero agrónomo, decidieron dar un nuevo rumbo al desarrollo de la explotación familiar.
Desde entonces ampliaron la superficie de la finca, modernizaron la infraestructura y el parque de maquinaria, y reorientaron el perfil productivo, sustituyendo la antigua cría de cerdos por la ganadería de bovinos escoceses de raza Highland. Sin embargo, la transformación más importante no consistió en cambiar de animales ni en incorporar nuevas tecnologías. El cambio fundamental fue una nueva manera de entender lo que una finca familiar puede llegar a ser.

Marta Maciejewska-Lennert y Jarosław Lennert, impulsores de la transformación de Kudłaty Zakątek, han recibido reconocimientos por promover un modelo de agricultura que integra producción, innovación, sostenibilidad y desarrollo rural.
"Descubrimos que una finca puede producir mucho más que alimentos. También puede generar conocimiento, relaciones, bienestar y oportunidades para que las personas vuelvan a conectar con la naturaleza".
Así resumen Marta Maciejewska-Lennert y Jarosław Lennert la filosofía que guía Kudłaty Zakątek, durante una entrevista concedida a Tiquicia Conecta.
Cuando una finca amplía su propósito
Hoy, Kudłaty Zakątek continúa siendo una explotación agrícola y ganadera en plena actividad, pero además se ha convertido en un refugio para animales rescatados, incluidos algunos de especies exóticas.
A lo largo del año llegan a la finca niños, familias y personas que encuentran un valor especial en el contacto con la naturaleza y los animales. También es un espacio de prácticas para estudiantes de veterinaria, terapia asistida con animales y producción equina, así como para alumnos de centros técnicos agrícolas y veterinarios.
Marta y Jarosław desarrollan Kudłaty Zakątek combinando su experiencia profesional con la tradición agrícola de su familia. Según explican, el futuro de una pequeña finca no depende únicamente de producir más, sino de aprovechar de la mejor manera todo lo que ya posee.
“La tradición no tiene por qué ser un obstáculo para la innovación. Al contrario, creemos que puede convertirse en el fundamento más sólido para construir nuevas oportunidades.” Esta visión también los llevó a incorporar herramientas digitales, fortalecer la venta directa y desarrollar una aplicación destinada a facilitar la comercialización de productos agrícolas sin intermediarios.

Una finca donde también se aprende
Kudłaty Zakątek forma parte de la Red Nacional de Fincas Demostrativas de Polonia, una iniciativa que reúne explotaciones agrícolas donde productores, estudiantes, investigadores y asesores pueden conocer, en condiciones reales de producción, soluciones que ya han demostrado su eficacia en el campo.
La experiencia de Kudłaty Zakątek ya ha trascendido el ámbito local. La EU CAP Network, la red europea vinculada a la Política Agrícola Común, ha reconocido a la finca como un ejemplo de buenas prácticas en la modernización y diversificación de una explotación agrícola familiar.
Entre los resultados más destacados se encuentran el aumento de la productividad, la reducción del consumo de combustible y de productos fitosanitarios, la aplicación de técnicas de conservación del suelo y la participación de unas 300 personas en programas educativos y terapéuticos.
Para Marta y Jarosław, formar parte de esta red significa mucho más que un reconocimiento. Representa una responsabilidad.
"La finca ya no es solamente un lugar donde se producen alimentos. También es un espacio donde compartimos conocimientos y mostramos, en la práctica, nuevas soluciones para la agricultura."
El aprendizaje no ocurre únicamente en las aulas. También nace en un establo, en un potrero o junto a un cultivo, cuando otros agricultores observan directamente cómo trabaja una familia productora y descubren soluciones que pueden adaptar a sus propias fincas.

Cuando la universidad entra en la finca
Uno de los proyectos más importantes que actualmente desarrolla Kudłaty Zakątek es un Living Lab, impulsado en colaboración con la Universidad de Ciencias de la Vida de Lublin. La iniciativa convierte la propia finca en un laboratorio vivo donde agricultores, científicos, veterinarios y especialistas de distintas disciplinas trabajan juntos para probar nuevas soluciones directamente en condiciones reales de producción.
El objetivo es acercar la investigación científica a las necesidades cotidianas del campo, de manera que las innovaciones respondan a problemas concretos de quienes producen alimentos.
En este espacio, la ciencia sale de los laboratorios universitarios para convivir con la realidad diaria de una explotación agrícola familiar.

Visitantes participan en una jornada de intercambio de experiencias en Kudłaty Zakątek. La finca combina la producción agropecuaria con actividades de capacitación y proyectos desarrollados junto con la Universidad de Ciencias de la Vida de Lublin para acercar la investigación a la realidad del campo.
Diversificar sin dejar de ser agricultores
Para la familia Lennert, diversificar nunca significó abandonar la agricultura. Todo lo contrario, significó hacerla más fuerte.
Son conscientes de que la estabilidad económica de una finca depende de factores que muchas veces escapan al control del agricultor: el clima, los costos de producción y la evolución de los mercados. Por eso decidieron complementar la actividad agrícola con educación, transferencia de conocimiento, cooperación científica, bienestar animal, actividades relacionadas con la naturaleza y el desarrollo de soluciones digitales.
"Estas actividades no sustituyen la agricultura; la complementan." Esa es una de las principales enseñanzas que deja su experiencia. Diversificar significa descubrir nuevas formas de aprovechar el potencial de la finca, generar ingresos adicionales y fortalecer la estabilidad económica sin perder la esencia de la actividad agrícola.

Kudłaty Zakątek complementa la producción agropecuaria con alimentos elaborados, venta directa y otras iniciativas que generan valor agregado sin dejar de lado su vocación agrícola.
Un mensaje para las familias agricultoras de Costa Rica
Cuando Tiquicia Conecta preguntó a Marta y Jarosław qué consejo darían a una pequeña familia agricultora de Costa Rica que quisiera abrir nuevas oportunidades sin abandonar la producción agrícola, la respuesta llegó sin vacilar.
"Miren su finca no solo con los ojos de un agricultor, sino también con los ojos de alguien capaz de descubrir el potencial único que posee."
Como explican, cada finca familiar tiene algo irrepetible. Puede ser el paisaje, los animales, la historia de la familia, la biodiversidad, los conocimientos transmitidos de generación en generación o la relación que mantiene con la comunidad.
Todo ese patrimonio puede convertirse en nuevas oportunidades mediante la educación, el turismo rural, la venta directa, la colaboración con universidades, la innovación y la transferencia de conocimiento. También animan a las familias agricultoras a buscar alianzas que les permitan crecer sin perder su identidad.
"La finca puede convertirse en un lugar donde el conocimiento fluya en ambas direcciones: desde la ciencia hacia la práctica y desde los agricultores nuevamente hacia el mundo de la investigación."
Y dejan una reflexión que resume la filosofía con la que han construido Kudłaty Zakątek:
"Aprendimos que una pequeña finca familiar no necesita ser grande para llegar a ser importante. Puede ser importante porque es un lugar donde las personas aprenden, se prueban innovaciones, se respeta a los animales y a la naturaleza, y el conocimiento se comparte."
La experiencia de Kudłaty Zakątek deja una idea clara: el recurso más valioso de una finca no siempre es una nueva máquina o más hectáreas de tierra. Muchas veces, la mayor riqueza está en descubrir el potencial de lo que ya existe.

Un puente que ya comenzó a construirse
Lo que comenzó como un intercambio de correos electrónicos entre una finca familiar de Polonia y Tiquicia Conecta empieza a convertirse en una iniciativa de cooperación mucho más amplia.
Mientras este reportaje se preparaba, Marta Maciejewska-Lennert y Jarosław Lennert informaron a este medio que presentarían la propuesta de colaboración a representantes del Centro Nacional de Asesoramiento Agrícola (CDR), el Centro de Asesoramiento Agrícola de Silesia (ŚODR), la Red Nacional para las Zonas Rurales (KSOW) y el periódico especializado Tygodnik Poradnik Rolniczy, con el propósito de explorar nuevas oportunidades de intercambio entre Polonia y Costa Rica.
La familia también reiteró su invitación para que Tiquicia Conecta visite Kudłaty Zakątek y conozca directamente el funcionamiento de la Red Nacional de Fincas Demostrativas de Polonia, durante una gira de trabajo prevista para abril de 2027.
Sin embargo, el objetivo de esa visita va mucho más allá de la elaboración de un reportaje.
La intención compartida es que se convierta en el punto de partida de un intercambio permanente de conocimientos entre agricultores, centros agrícolas cantonales, organizaciones de ferias del agricultor, universidades, instituciones y comunidades rurales de ambos países. En otras palabras, un puente construido sobre experiencias, aprendizaje y cooperación.
💡 Lo que Costa Rica puede aprender
La experiencia de Kudłaty Zakątek demuestra que incluso una pequeña finca familiar puede fortalecer su estabilidad económica sin abandonar su vocación agrícola.
La educación, la venta directa, la colaboración con universidades, la innovación, el bienestar animal y la transferencia de conocimientos pueden convertirse en nuevas fuentes de desarrollo y resiliencia para las familias productoras.
Más allá de los resultados económicos, esta experiencia pone de manifiesto que una finca puede convertirse en un espacio donde la producción, el aprendizaje y la innovación convivan de manera natural.
No se trata de copiar un modelo europeo. Se trata de descubrir ideas que puedan adaptarse a la realidad de Costa Rica y abrir nuevas oportunidades para quienes viven del campo.
La historia de Kudłaty Zakątek recuerda que las grandes transformaciones no siempre comienzan con grandes inversiones. Muchas veces empiezan cuando una familia decide mirar su propia finca con nuevos ojos.

🤝 Tiquicia Conecta propone
Miles de familias agricultoras, organizaciones y comunidades rurales de Costa Rica poseen un potencial que muchas veces va más allá de la propia producción agrícola. La historia de Kudłaty Zakątek demuestra que la innovación no siempre consiste en adquirir más maquinaria o ampliar la superficie cultivada. Con frecuencia comienza al descubrir nuevas formas de aprovechar los recursos, el conocimiento y las oportunidades que ya existen dentro de la propia finca.
Por esa razón, Tiquicia Conecta continuará construyendo puentes entre agricultores, universidades, organizaciones e instituciones de Polonia, España y otros países europeos, con el propósito de acercar experiencias que puedan inspirar soluciones adaptadas a la realidad costarricense. Al mismo tiempo, buscará dar a conocer en Europa la capacidad, la creatividad y el valor de las familias agricultoras de Costa Rica.
Porque el conocimiento adquiere mayor valor cuando circula en ambas direcciones. Y porque los desafíos que hoy enfrenta la agricultura —el cambio climático, la rentabilidad, el relevo generacional y la innovación— no reconocen fronteras.
Quizá la mayor enseñanza de Kudłaty Zakątek sea precisamente esa: las mejores cosechas no siempre nacen únicamente de la tierra; también nacen de las ideas, de la cooperación y de la voluntad de compartir el conocimiento con otros.
🌍 Tiquicia Conecta agradece
Tiquicia Conecta agradece a Marta Maciejewska-Lennert y Jarosław Lennert su apertura, confianza y generosidad al compartir la experiencia de Kudłaty Zakątek con nuestros lectores en Costa Rica.
Confiamos en que este reportaje sea el inicio de una relación duradera de cooperación e intercambio de experiencias entre productores, universidades, instituciones y comunidades rurales de Polonia y Costa Rica.
Reconocimientos


Marta Maciejewska-Lennert y Jarosław Lennert, recibiendo uno de los reconocimientos otorgados a Kudłaty Zakątek. Instituciones nacionales y regionales de Polonia han distinguido su trabajo por combinar innovación agrícola, producción sostenible, alimentos de calidad, rescate del patrimonio gastronómico y desarrollo rural.

Kudłaty Zakątek, en Żory (Alta Silesia), donde producción agrícola, innovación, educación y cooperación rural se unen para inspirar nuevas oportunidades entre Polonia y Costa Rica.
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