02 de julio de 2026

Huesca ya huele a albahaca: comienza la cuenta regresiva para las fiestas de San Lorenzo

A cuarenta días del inicio de las celebraciones, cientos de vecinos recibieron plantas de albahaca, un símbolo que identifica desde hace generaciones la fiesta más importante de la ciudad aragonesa.

Huesca ya huele a albahaca: comienza la cuenta regresiva para las fiestas de San Lorenzo

La ciudad de Huesca comenzó oficialmente la cuenta regresiva hacia las Fiestas de San Lorenzo con una tradición que cada año reúne a cientos de personas: el reparto gratuito de plantas de albahaca, una costumbre profundamente arraigada en la identidad de los oscenses.

En esta ocasión, el Ayuntamiento de Huesca, en colaboración con el Diario del Alto Aragón y Huerta Barbereta, distribuyó 800 planteros entre vecinos y visitantes, quienes ahora tendrán la misión de cuidarlos durante las próximas semanas para que luzcan en todo su esplendor cuando inicien las fiestas, el próximo 9 de agosto.

La albahaca es mucho más que una planta ornamental. Su intenso aroma se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de las celebraciones en honor a San Lorenzo, patrón de Huesca. Durante esos días es habitual verla en balcones, ventanas, comercios y en las manos de miles de personas que participan en los actos religiosos, culturales y populares.

Con el paso del tiempo, esta tradición ha llegado a formar parte de la identidad colectiva de la ciudad. De hecho, entre los habitantes de Huesca es frecuente escuchar que "la ciudad ya huele a albahaca" cuando se aproxima agosto, una expresión que refleja el inicio del ambiente festivo y la expectativa compartida por toda la comunidad.

Las Fiestas de San Lorenzo, que se celebran del 9 al 15 de agosto, son consideradas una de las manifestaciones culturales y populares más importantes de Aragón. Durante una semana, Huesca recibe a miles de visitantes que disfrutan de conciertos, actividades tradicionales, eventos religiosos, espectáculos y encuentros familiares en un ambiente que combina historia, devoción y convivencia.

Para los costarricenses, esta tradición recuerda cómo muchas celebraciones patronales también encuentran en elementos naturales un símbolo de identidad. Así como las palmas, las flores o los frutos caracterizan distintas festividades en Costa Rica, en Huesca es la albahaca la que anuncia, con su color y su aroma, que San Lorenzo está cada vez más cerca.